"La reforma monetaria, al igual que la electoral, es un tema muy polémico que requiere una voluntad de cambio y de pensar. (...) No llegará fácilmente, ya que los privilegiados por el sistema existente en la actualidad harán todo lo posible para mantener sus ventajas.
Visto que el dinero es sólo una idea y que en realidad puede ser cualquier cosa que concibamos como tal, presentamos un único sistema monetario para vuestra consideración. Este modelo está basado en sistemas que funcionaron bien en el pasado, sistemas en Inglaterra y EE.UU. que fueron destruidos por los "banqueros Goldsmith" con su sistema de reserva fraccional.
Para crear una economía basada en dinero libre de interés, puede ser creado y gastado por el gobierno a través de infraestructuras. Este dinero no sería creado como deuda sino como valor, es decir, las infraestructuras que pagaron con ello. Si este nuevo dinero proporciona más comercio requiriendo su uso, no produciría inflación alguna. En el caso de que los gastos gubernamentales sí causaran devaluación o inflación, habría dos vías para resolverlo: la inflación es equivalente a un impuesto plano sobre el dinero, no importa si el valor del dinero se devalúa en un 20% o si el gobierno nos quita con impuestos un 20%, el efecto en nuestro poder adquisitivo es el mismo. De esta manera la inflación, en lugar de impuestos, podría ser políticamente aceptable si es debidamente empleada. El gobierno podría contrarrestar la inflación recaudando impuestos y eliminando este dinero del mercado. Así reduciría el suministro de dinero y restauraría su valor.
Para controlar la deflación (la caída de precios y sueldos), el gobierno sencillamente gastaría más dinero. Con la ausencia de la creación del dinero de deuda el gobierno tendría más control del suministro de dinero de un país y los ciudadanos sabrían a quiénes serían los culpables. Los gobiernos triunfarían o caerían en virtud de su capacidad para controlar el valor del dinero. Dependerían de los impuestos, como ahora, pero no se emplearían en pagar intereses a los bancos. No podría haber ninguna deuda nacional si el gobierno creara simplemente el dinero que necesita. Nuestro perpetuo servicio a los bancos para el pago de esa deuda dejaría de existir.
Lo que no nos han enseñado es que "democracia" y "libertad" son de hecho una forma ingeniosa de dictadura económica. Mientras toda la sociedad depende de un suministro de crédito bancario para sus necesidades monetarias, los banqueros serán quienes decidan quién tendrá el dinero que se necesita y quién no."

2 comentarios:
“Lo que no nos han enseñado es que democracia y libertad son de hecho una forma ingeniosa de dictadura económica.”
Totalmente de acuerdo con esta frase, pero en el fondo lo sabemos, no ha hecho falta que nos lo enseñasen, lo hemos aprendido nosotros solitos, pero no hacemos nada por conveniencia. Por miedo.
La realidad es que este sistema se acepta para evitar dar la cara y asumir que para cambiarlo deberíamos estar dispuestos a que nos la partieran. Y no lo estamos.
Dinero, deuda, intereses, prestamos, "maletines", no son mas que una manera de hacer mas ricos a los ricos y mas pobres a los pobres, objetivo último del sistema por idiosincrasia propia.
Un amigo mío cuya mujer trabaja en una empresa provedora de un ministerio me decía hace poco que no hay nadie, pero nadie, con capacidad de decisión sobre la adjudicación de una obra o servicio mediante concurso público que no hiciese la pregunta ¿y para mí que hay?... directamente. No me sorprendió el dato, pero sí que fuese directamente, sin rodeos. Por lo que se ve la corrupción está asumida totalmente.
La democracia no es más que un sistema regulador que ayudado de la tecnología aplicada al marketing y a la estadística, consigue evitar revoluciones o movimientos que puedan acabar con este círculo vicioso.
El capitalismo es la ley de la selva llevada al plano económico, un sistema que no requiere el mas mínimo esfuerzo intelectual con vistas a mejorar la vida de los seres humanos y la sostenibilidad de la misma sobre el planeta. Es moralmente inaceptable (y estéticamente también a mi juicio...)
Democracia + Capitalismo = lobos y ovejas juntos con un sistema de protección para los lobos y de distracción para las ovejas.
La realidad aparte de saber lo que ocurre (para eso están bien los documentales, foros, blogs, asambleas, etc, etc...) es que hace falta un pastor en todo esto (por supuesto que el fracaso de otros pastores a lo largo de la historia está siendo bien utilizado por el status quo para evitar que se llegue a esa conclusión...)
¿Quien o que debe actuar como pastor, cuidar a las ovejas y convertir o eliminar a los Lobos?
Esa es la verdadera pregunta que deberíamos hacernos todos desde hace tiempo.
“El principal mal de nuestra época es que el ser humano a dejado de querer ser útil para pasar a querer ser importante” (Winston Churchill)
Totalmente de acuerdo. Ya se ha hablado en este blog del sempiterno problema de que para cambiar algo hay que empezar por cambiar al ser humano y también por supuesto cambiar uno mismo, ya que todos somos responsables.
Lo del pastor es un tema recurrente. El otro día de charla con amigos, con ideas y puntos de vista diferentes, sí había consenso en una cosa, hablando además de un movimiento tan horizontal como el 15-M: que sí hace falta en cualquier cambio gordo un referente, un liderazgo. Hoy en la columna diaria de Niño Becerra apuntaba algo que un amigo suyo dijo y que quizá muchos no se han dado cuenta: en todas las películas que hablan del futuro, ciencia ficción o no, siempre en los gobiernos o estructuras de futuro nunca hay gobiernos democráticos, sino imperios o formas de poder donde la élite determina el destino global.
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