Hoy me he levantado más nihilista de lo habitual. El nihilismo es, entre otras cosas, una negación de la realidad, y me niego a aceptar unas cuantas: me niego a aceptar que los sistemas democráticos imperantes son la forma mejor de gestionar una sociedad, porque no es verdad; me niego a aceptar que la economía se rija por leyes partidistas y se encorsete en ideas capitalistas o comunistas, porque es sólo la forma de que unos cuantos se enriquezcan y tengan el poder; me niego a creer nada de lo que oigo o leo y la mitad de lo que veo, porque "sólo es noticia aquello que alguien quiere ocultar, lo demás es publicidad"; me niego a soportar continuamente lo políticamente correcto sin ir a la raíz del asunto o el problema, porque es el pendón (en ambas acepciones) de la inacción y el statu quo...
Podría seguir en una interminable lista, pero para que me entendáis mejor, y concretando más, en definitiva me niego a soportar a los políticos mediocres, los falsos aduladores, los periodistas sectarios o intocables, las hipocresías de empresa, los horarios inhumanos, la adicción al estrés, el autoengaño para evitar afrontar cómo eres o lo que quieres; el ruido, la estupidez, el peloteo, la mediocridad... En definitiva, la realidad, y como tal, la niego.
Afortunadamente, cada vez somos más los que nos negamos a seguir en la caverna.
Y vosotros ¿qué no estáis dispuestos a soportar?
(Para empaparos del tema, os recomiendo Los aforismos de Nietzsche, nihilista de pro).

6 comentarios:
Este blog se va poniendo interesante. Empieza a derivar por donde yo creía, como no podía ser de otra manera. Cualquier ser pensante (o sea, el 1% de la especie humana, siendo generosos) acaba cayendo en el nihilismo de manera natural. Y esto ocurre porque ese 1% observa al otro 99%, y se deprime.
Algunos de los que leeis este blog ya sabeis lo que yo pienso. La única solución a los problemas de la especie, es cambiar la especie. Ingeniería genética a saco. Con el 99% antes citado no merece la pena intentar organizar nada medianamente coherente. Es como intentar dar de comer a un bebé que no tiene hambre. Lo primero que va a hacer es tirar la cuchara.
Más inteligencia, menos agresividad. Cuando querais profundizamos.
Bueno, lo de la ingeniería genética es otro tema que se abordará en su momento, cuando profundicemos más en cuestiones de avances tecnológicos.
Efectivamente, hay una gran mayoría que sigue sin aceptar o no entiende lo que hay y lo que tendría que venir. De ahí el título y motivo de este blog, una especie de "borrón y cuenta nueva" en los conceptos y objetivos.
Aunque mirando alrededor no lo parezca, hemos alcanzado un nivel emocional, de inteligencia y tecnológico suficiente para aspirar a una civilización verdadera. De nosotros depende. Es más, es una responsabilidad el guiar al que no puede o no sabe a vislumbrar ese estado.
Os invito a leer futuras entradas aquí y veréis como no es tan difícil hacer las cosas bien.
¿Que hemos alcanzado un nivel emocional y de inteligencia suficiente para una civilización verdadera? Acepto con muchas dudas lo del nivel tecnológico, pero lo de las emociones y la inteligencia... aquí hay un error de concepto. Somos genéticamente iguales a los cromañones. Genéticamente iguales a nuestros congéneres del paleolítico superior. Más que nada, porque en 12.000 años, un mamífero placentario apenas cambia, no tiene tiempo. Y aún nos quedan decenas o centenas de miles de años para que las zonas más primitivas del cerebro humano empiecen a adaptarse a la realidad tecnológica que crean las zonas más racionales. Eso, según algunas teorías. Porque según otras, sencillamente no habrá evolución humana, ya que no hay selección natural. Aquí todo el mundo se reproduce, y la mayoría de las crías sobreviven.
La única solución es "ayudar" a los genes a que cambien.
Ah, y una cosa que se me olvidaba. ¿Responsabilidad de guiar al que no puede o no sabe?
Yo teorizo y discuto porque me entretiene. Pero me la trae al pairo lo que le ocurra a la humanidad. Mucho más, lo que le ocurra a la humanidad después de que yo muera. A lo mejor soy un poco psicópata, pero ¿podrías explicarme por qué sientes esa responsabilidad? No conozco el sentimiento mesiánico y me produce curiosidad. Quiero entender. Guíame.
En cuanto a lo primero, biológicamente no hemos cambiado, es indudable, pero el propio avance científico y tecnológico nos ha cambiado para siempre, y deberíamos asimilarlo. No obstante, estoy contigo en que tenemos ya los conocimientos y la tecnología para una "revolución genética".
Pero a falta aún de esa revolución, estamos ya en disposición de pasar a otro estadio no evolutivo, sino de conciencia individual y grupal. Denoto que estás totalmente de acuerdo con las tesis freudianas de que el ser humano es ante todo animal y la sociedad lo único que ha hecho es frenar sus instintos y encorsetarlos mediante leyes y reglas morales.
Se podría admitir, pero el hecho es que el ser humano decidió vivir en sociedad, cooperar y así proteger sus intereses, aumentar su longevidad y mejorar su calidad de vida. Por supuesto el que no quiera es libre de huir al sitio más recóndito de la Tierra (como hizo Jean-Baptiste Grenouille en El Perfume) y vivir como un animal, pero casualmente el 99,9% elige lo social y cooperativo.
Por tanto, cierto es que quizá sea hora de elegir uno u otro camino, pero el de enmedio como estamos ahora no parece lógico ni tiene mucho futuro ya. Estamos preparados y debemos hacer ese cambio.
Para finalizar, y en cuanto a tu último comentario, no se trata de guiar a nadie por el buen camino, sino de abrir una senda de reflexión que lleve a ese cambio, que debe ser colectivo obviamente.
Yo sigo teniendo fe en la humanidad, aunque al final represente el 20, 10 ó 1% de lo que hay.
Ah, y lo de la psicopatía no te preocupes, es un sentimiento muy humano...
Un saludo y gracias.
La diferencia fundamental entre tu manera de verlo y la mía está en una de tus últimas frases. "Yo sigo teniendo fe en la humanidad". Yo no. Primero porque la fe es una emoción irreflexiva, que lo mismo te lleva a creer en la humanidad, que en Cristo, en Buda, en el capitalismo o en la vaca rosa volante por el espacio. Y segundo, porque la humanidad, para mí, nunca ha demostrado ser digna de mi estima. Nunca ha demostrado nada. Puedes decir: "Ahora estamos mejor que en el paleolítico". Pues fíjate, yo opino lo contrario. Ojalá nunca hubiéramos salido del Paleolítico.
No tengo mucho aprecio por la especie humana. De hecho, si de repente desaparecierais todos y me quedara como único homo del planeta, junto con el resto de especies que no tienen culpa de nada, no creo que derramase una sola lágrima.
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